22 Mayo 2006
La nueva Ley de Propiedad Intelectual se está conviertiendo en una enmienda sin rigor según la AEDE(Asociación de Editores de Diarios Españoles)
Cuando se habla de los derechos de autor podemos posicionarnos en dos bandos muy diferentes. El primero y más común es el bando del consumidor. Como consumidores aberrantes que somos nos gusta defender las copias piratas. No es ilegal bajarse música de internet, claro que no, hasta que por ley sea ilegal. Tampoco era ilegal hace muchos años el cannabis hasta que unos desconsiderados la prohibieron. Todo es muy relativo y debemos de pensar que las leyes, derechos y prohibiciones surgen del ser humano y no surgen de una lógica inteligente sino de una desición económica. Lo que hoy es legal mañana puede que no lo sea según los intereses que nos ofrezca ese material.
El segundo caso es ponerse en el lugar del autor de esas obras. Sí fueras un periodista que ha dedicado sus últimos cuatro meses a investigar un caso, un mes a escribirlo y un dia en publicarlo, no creo que haga mucha gracia encontrarte tu artículo dentro del círculo de publicaciones del "press clipping". Al periodista de dicho artículo le han remunerado por su trabajo en el diario donde trabaja pero a la vez otros diarios se ven beneficiados con sus frases y de ese servicio no recibe nada.
¿Cómo poner barreras a los textos, a la musica o al arte en general? Es dificil, nos encontramos en medio de una gran revolución de los medios tanto en el aspecto visual, musical y escrito. Encontrar el camino correcto es imposible mientras que la Ley se escriba bajo el nombre del "dinero y el lucro". Deben de ir más allá los encargados de pronunciarse y deben de seguir la lógica artística, profesional y sobretodo humana tanto de los autores como de los consumidores. Tarea muy complicada ya que nos encontramos en una sociedad donde el "tanto tienes tanto vales" es el primer mandamiento para sobrevivir.
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15 Mayo 2006
Parece que una vez más, los habitantes de este país no somos capaces de convertir en realidad nacional el uso de las nuevas tecnologías y herramientas de comunicación.
Aparte de nuestros merecidos primeros puestos en el podio del consumo de cocaína y la longevidad del matrimonio, los españoles no destacamos precisamente por ser un colectivo donde la tecnología (y todas las aplicaciones derivadas del desarrollo de ésta) sea asimilada con facilidad.
A pesar de que el desarrollo de Internet en Europa transcurrió prácticamente de forma paralela a la implantación de la red global en España, el atraso generalizado en conocimientos informáticos y la poca familiaridad con el mundo de la electrónica en el ciudadano medio, provocaron entre otros motivos el retraso del verdadero estallido de las telecomunicaciones a nivel individual, especialmente de Internet.
Es destacable tener en cuenta que España abandonaba cuarenta años de un irracional periodo de autoritarismo que se destacó, entre otras cosas, por privar al individuo de su derecho absoluto a buscar cualquier tipo de información mediante la fuente que advirtiese más oportuna, este hecho puede explicar la nula aportación de España en la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías, así como en la introducción de las mismas en los sectores de la educación y el mercado laboral hasta mediados de la década de los noventa.
Es la misma historia repetida en diversos ámbitos, dentro de los límites de nuestras fronteras administrativas conviven varias generaciones con insalvables diferencias no sólo ya de conocimientos sino fundamentalmente de aptitudes. Pagamos las consecuencias de un pasado donde las férreas barreras impuestas por un sistema dictatorial estancaron a sus ciudadanos en un modo de vida y pensamiento diseñado para mantener al personal con una actitud dócil hacia el régimen pues si la evolución del intelecto y la libertad de enseñanza hubieran estado al alcance de la mano quizá eso significaría que nunca habría existido la guerra civil.
La llegada de la democracia trajo otro tipo de política donde las aperturas a Europa y al mundo desarrollado nos empujarían a mejorar y potenciar todo tipo de comunicaciones, pues las primeras interesadas en ello eran las empresas que ya empezaban a trabajar en nuestro país y a corto plazo serían la fuente de riqueza nacional.
Todo vino deprisa, y casi de la noche a la mañana dejamos las cartas tradicionales para los recibos del banco y empezamos a comunicarnos mediante correo electrónico, Chat o videoconferencias. Es casi imposible adaptar la tecnología y sus mejoras generacionales a la vida diaria de millones de personas de un país que ayer iba en carreta y hoy en Mercedes-Benz. Se pensaba mucho más en dejar atrás la época del dictador que en avanzar siendo conscientes de las deficiencias estructurales que planteaba nuestra sociedad.
Además de todo esto, también tuvo mucho que ver el monopolio en la gestión de la red que hemos sufrido durante años, por ello no hubo diversidad de oferta hasta que se dio paso a nuevas compañías que poco a poco fueron ofreciendo mejores tarifas y más ancho de banda.
Hoy no me sorprende en absoluto la noticia de la práctica, las personas a las que el descubrimiento de Internet les pilló por encima de los cuarenta seguro que no prestaron mucha atención a las virtudes de la red, y es más, no se acercaron a probar que era eso de la “triple w” hasta que un amigo les habló de ella o le aseguró que no era tan difícil.
Por otro lado resulta evidente que el mayor porcentaje de usuarios sean estudiantes, pues somos la generación del boom informático, casi todos sabíamos jugar a la Game Boy y casi todos sabemos de cuántos megapíxeles es nuestra cámara y lo que es aún mejor: no sabemos lo que significa la palabra censura e incluso tuvimos Informática en el colegio. Internet nos hace falta para comunicarnos, bajarnos música, programas, pornografía o entregar prácticas de la Universidad, así que por supuesto es una herramienta indispensable y muchas veces más utilizada que una goma de borrar o un sacapuntas.
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1 Mayo 2006
Comienza la despedida de las ediciones impresas, aunque lo vendan como otra cosa diferente.
ELPAIS.es comenzó el pasado 24 de abril una nueva forma de transmitir información a través de la Red. El invento lo han llamado “24 HORAS” y nos lo venden como una edición que podemos imprimir en nuestra casa, trabajo, casa del vecino o donde nos encontremos.
Una iniciativa pionera en todo el mundo, así reza el artículo publicado por el mismo diario El Pais el domingo 23 de abril. Pero, ¿hasta que punto es importante la posibilidad de impresión de la información que nos ofrecen?. Quieren vender bien el burro sobretodo a ese grupo de personas que se oponen a las ediciones digitales de los periódicos empezando por el miedo que tienen a perder la edición impresa del mismo y pasando por el desconocimiento de los nuevos medios de información. Internet avanza con pasos de gigantes y no podemos hacer nada. Este último descubrimiento no es más que el inicio de lo que muchos ya venian proclamando, la muerte de la rotativa.
Información en el momento que nosotros queramos, en el modelo que más nos guste y además con o sin publicidad. El pais se ha convertido en el primer medio donde nos ofrece la información como si de un bufé se tratara. Los platos principales se componen de la elección sobre información económica o general, los secundarios comprenderian información del tiempo personalizada y por último una tira cómica. Todo un menu calentado a la hora que deseemos. La posibilidad de imprimir esa información es secundaria y no muy recomendable para los bolsillos ni para la ecologia. El papel y la tinta no es gratuita.
Comienza la cuenta atrás para ir desmontando las rotativas. Una cuenta atrás muy lenta pero inevitable. La lógica del avance tecnológico ya esta apretando los tornillos del resto de los medios escritos. Nos queda esperar la reacción del resto de periódicos de nuestro país y el resto del mundo. El pais se ha convencido del futuro del periódico, ¿Cuándo el resto? Ya veremos.
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22 Abril 2006
Conociendo la trayectoria de esta multinacional no es de extrañar esta nueva forma de negocio a través de la red.
Teniendo en cuenta la opinión de muchos críticos de cine y conocedores de Disney podemos decir que ya a su creador se le consideraba mejor empresario que dibujante.
Disney, con la animación fue uno de los pioneros del entretenimiento, precursor del merchandising.
Dejando de momento a un lado la historia económica, también en lo político, Disney y sus productos han estado influenciados por las ideas de su creador. Es famoso ya el aire comunistas que recorre a “Blancanieves y los siete enanitos” en el que se aboga por el reparto del trabajo y la fuga de la esclavitud. Si nos vamos al diccionario de economía política encontramos como el comunismo basa su poder económico en:
La creación de fuerzas productivas altamente desarrolladas, indispensables para obtener la abundancia de productos y pasar a la aplicación del principio comunista de la distribución es inconcebible sin transformaciones cualitativas.
Justo lo que conseguirá la multinacional cuando su nueva idea empiece a dar frutos.
Volviendo al tema económico, que es el que nos tiene aquí presentes, hay que aclarar que la nueva estrategia publicitaria de la productora de dibujos animados recibe el nombre de streaming. La diferencia con la habitual forma de descarga es que esta modalidad no es transportable, es decir, no se puede grabar en un CD o en un DVD convencional. La podemos ver solo en nuestro PC.
Después de haber leído varios foros acerca de este tema la gente coincide en que pronto aparecerá un programa que permita realizar esta grabación, e incluso, se pueda eliminar la publicidad. En EE.UU, Tivo, es un sistema que permite grabar programas de TV y evitar los anuncios. La nueva carrera de Disney es para luchar contra estas ventajas. Los ingresos publicitarios son demasiado golosos como para poder emitir sin publicidad.
1 anuncio, en 3 pausas durante un descanso de “Mujeres desesperadas” de 30 segundos. Una pasta, eso es lo que le costara a Ford o Universal Pictures salir en este espacio
Anne Sweeney, presidenta de Disney-ABC, puede abrir las puertas del negocio del siglo, y todo con el simple clic del ratón de tu casa, trabajo, ciber, móvil, etcétera.
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10 Abril 2006
La verdad no se cómo empezar, y es que hay mucho que comentar sobre esta tercera edición del Seminario Internacional de Reporteros de Guerra.
Aunque hubo ponencias que me resultaron muy interesantes, he de decir que esta experiencia me ha defraudado bastante; y no tanto por las conferencias como por la mala organización del evento.
Para empezar, no estoy de acuerdo con que se celebre en el Paraninfo, por diversas razones. Y es que los accesos a El Ejido no son precisamente una maravilla, por no hablar de la aventura en que se convierte buscar aparcamiento en un campus que se trasladará dentro de unos años al de Teatinos, donde hubiese sido más acertada su celebración. Pero claro, imagínense las caras de los ponentes al llegar a nuestra facultad, por ejemplo, y apreciar las “maravillosas” instalaciones que nos rodean. Realmente sería curioso ver a periodistas tan renombrados en un edifico hecho para la Escuela Universitaria de Turismo que se hace pasar por facultad de Ciencias de la Comunicación.
Asistimos a continuos y desagradables fallos en el sistema de microfonía. Podemos aguantar una calor sofocante por culpa de la avería en el aire acondicionado, pero no errores incesantes en la amplificación sonora. Por no hablar de las azafatas, que hablaban sobre “flequillos” en lugar de estar pendientes de la lista en la que había que firmar. Este papel circulaba por el Paraninfo a su libre albedrío para que los asistentes firmasen por sus ausentes amigos.
También me parece muy triste que se repitan tan descaradamente ponentes y temas a tratar de un año para otro. Pero qué podemos esperar de un seminario organizado por un ayuntamiento que seguramente simula un interés por el periodismo porque queda muy bien de cara a la gente. No olvidemos que en política no se hace nada desinteresadamente, ya sea organizar eventos “culturales” o declarar guerras.
Otro aspecto que creo que hay que destacar es el caos desastroso en la planificación de las ponencias. Faltó Olga Rodríguez; Pedro Pulgar se extendió en demasía; y Pascale Bourgeaux fue sustituida por Alberto Sotillo, que acortó espantosamente su conferencia por la extensión de la de Pulgar. También se echó en falta, sobretodo por algunas muchachas, la presencia de Jon Sistiaga.
Por cierto, esta ponencia del Sr. Pulgar me pareció algo lamentable, no sólo por su extensión, sino por el aburrimiento que provoca estar dos horas escuchando como alguien lee sus notas. Sin duda le vendrían bien algunos consejos de Sonia Blanco, al igual que al premio pulitzer Javier Bauluz.
Sin duda se trata de un excelente fotógrafo, pero horroroso orador, aún siendo profesor en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Muy simpático resultó entrar en el Paraninfo y escuchar al Subdirector diciendo “¿alguien tiene un portátil o un cable de red?” seguido de un tímido grito entre el público de “viva la UMA”. Con la batería del ordenador agotándose empezó este freelance a proyectar sus fotos en una pantalla insultantemente pequeña para el tamaño de la sala. Este asturiano podría haber realizado una ponencia muchísimo más interesante, por ejemplo, hablarnos de lentes, objetivos, películas o filtros que él haya utilizado en su labor foto periodística en conflictos armados, en lugar de limitarse a pasar fotos acompañadas de frases tan instructivas como “aquí vemos a un palestino con una piedra en la mano”.
Pero también encontramos interesantes conferencias como las de Pascale Bourgeaux, Mercedes Gallego o Javier Espinosa, que nos dio consejos sobre como comportarnos ante una emboscada, por ejemplo. Creo que tanto en la charla de este malagueño como en la de Mercedes Gallego nos encontramos tan cómodos porque sentimos que nos hablaban de tu a tu, de forma mucho más cercana que las restantes y espesas ponencias.
Concluiré con una cita de Fran Sevilla que dice “hay que informar, no hacer espectáculo”. Desgraciadamente me parece algo muy difícil, teniendo en cuenta la televisión que tenemos, la crisis del periodismo y la pesadilla del sensacionalismo. Pero habrá que intentarlo, y quién sabe, lo mismo ganamos la guerra.
Texto: Paco Burgos Guerrero
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3 Abril 2006
La reflexión que podemos realizar en base al artículo publicado el viernes 24 de Marzo en El País, sobre la importancia de las promociones, concluye con la sensación de que para mantener con vida la venta de periódicos o la emisión de programas de radio, se necesita, a partes iguales, formación periodística e ingenio comercial.
Parece bastante significativo que Juan Luis Cebrián, consejero delegado del grupo PRISA, abogara por las promociones destacando que podrían ser "una contribución a la extensión de la cultura"
Si tenemos en cuenta que, según la OJD, El País cuenta con una tirada media superior al medio millón de ejemplares y debe gran parte de sus beneficios a las promociones que llevan a cabo y a la numerosa publicidad que ocupa sus páginas, no es de extrañar que desde el seno de PRISA se promueva que las promociones deban ser consideradas como afirma Cebrián.
Por ello, la venta de periódicos parece que se convierte en un continuo juego de agudeza del ingenio mediante el cual se encuentran nuevas fórmulas que llamen la atención de lectores que no son normalmente fieles a la compra diaria de su ejemplar. Podemos observar regularmente el lanzamiento de promociones que ofrecen una excusa al receptor para que éste acuda al kiosko a por el periódico. En la mayoría de los casos parece funcionar, comprobándose que la venta de diarios asciende. Es por esto que las promociones empiezan a encadenarse y tal como acaba una comienza la siguiente, provocando que el comprador, independientemente de que en el mostrador de la tienda demande un periódico, esté realmente pidiendo el producto que ofrece la promoción, centrando su atención en él y posteriormente, si se da la ocasión, echar un vistazo al diario.
Es aquí donde creemos que puede estar lo más grave del asunto. Comprendemos que hoy por hoy, el mantenimiento económico de la edición de un periódico a través simplemente del pago de los lectores que todos los días adquieren el suyo, está más cerca de la utopía que de lo habitualmente práctico; pero en el momento que se abusa de las promociones como reclamo propagandístico se afirma notablemente que la labor periodística no es más que mercancía y como tal ejerce su función de producto que tiene que forzar su rentabilidad y salida al mercado, prevaleciendo una vez más los intereses económicos sobre los rigurosamente comunicativos e informativos.
Aún así, es posible que muchas veces las promociones ofrezcan productos que de otra forma quizá nunca adquiriésemos y, concretamente las promociones de El País, parecen intentar promover algo más que por supuesto la venta de periódicos, nos referimos a la cobertura que por ejemplo se le da al cine español o la literatura. En prinicipio las promociones pueden ser un buen arma para ofrecer al lector diario una especie de compensación por su fidelidad y una forma de intentar introducir en este grupo a los lectores que no suelen comprar la prensa diariamente o compran otros periódicos. Habrá que ver hasta qué punto se puede llegar con las promociones y el afán de vender periódicos, es decir, habrá que ver que serán capaces de ofrecer con las promociones con tal de mantener unos ingresos determinados.
Texto: Alfredo Mancera
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27 Marzo 2006
Todos hemos visto en los informativos que la BBC se renueva y apuesta por el entretenimiento. ¿Pero a qué viene este cambio? Pues simplemente a que ha ido perdiendo audiencia paulatinamente durante los últimos meses, y la televisión pública por excelencia no se puede quedar sin público.
Hay quien entiende que esta cadena se encuentra, con esta renovación, un poco más cerca de su modelo de televisión contrario, y que podría buscar mayor audiencia con otros proyectos más acordes con su carácter social. Pero la BBC no está para retos ni para desafíos, recurre al entretenimiento y la diversión, porque es un camino relativamente corto y seguro para subir la audiencia sin jugarse el futuro de la cadena.
Aunque, nos llama la atención su promesa de dar al público lo que pide, pero con calidad y originalidad. ¿Entretenimiento de calidad y original? Precisamente lo que le pedimos a tantas televisiones: que no caigan en la vulgaridad y la telebasura para ganar audiencia. Si la BBC lo consigue podría ser, de nuevo, un modelo a seguir para muchas cadenas de televisión.
Pero hay algo que llama nuestra atención, algo que se nos ha escapado antes. Esta apuesta por el entretenimiento, ¿no parece algo tardía? El partido británico en la oposición mantiene que se trata de una “oportunidad perdida”.
Nosotros nos planteamos si efectivamente la televisión pública británica se encuentra desfasada con respecto a las otras. Es decir, la BBC toma esta medida en una sociedad donde la televisión hace ya tiempo que se convirtió, ante todo, en un simple producto de entretenimiento.
Y no sólo eso, su intención es preparar al país, y también prepararse ella misma, para la televisión digital. Cuando hace ya unos meses que veíamos como las televisiones españolas se renovaban para la era digital, y la BBC lo hace ahora, en un país donde el 70% de los hogares cuenta ya con canales digitales.
Si esto es cierto y la BBC se ha quedado desfasada, ¿a qué se ha podido deber?
Pues podría tratarse de un acomodamiento en los cánones. Es decir, la BBC no se financia con publicidad, sino que cobra una cantidad a sus telespectadores mientras tengan el aparato receptor. En las otras televisiones, cuanta más audiencia, más publicidad, o lo que es lo mismo, más ingresos. Están sometidos a una presión constante por la lucha de las audiencias. La BBC no tendría estas presiones, mientras su público siga pagando el canon. Digamos que sin descuidar su programación no se tienen que preocupar por ganar en la batalla de las audiencias para llevarse “el premio”, o lo que es lo mismo grandes cantidades de dinero a cambio de espacios publicitarios.
También se puede deber a que la comodidad de estar apoyados en el sistema de cánones haya retrasado la necesidad de, por lo menos, prepararse para el soporte digital. De hecho, se deja escrito en el “Libro Blanco” (escrito sobre el futuro de la cadena) que para 2016 la cadena estudiará otras posibles vías de financiación, como la suscripción.
En verdad nos puede parecer que la televisión pública británica va un escalón por detrás de las demás, pero habría que ver a donde conduce esta escalera y estudiar si merece la pena seguir subiendo, o permanecer parados en el peldaño que nos resulte más acorde con nuestra forma de ver la televisión.
Texto: Paco Burgos Guerrero
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19 Marzo 2006
Borrachos de información
Como ya sabemos la cantidad de información a la que estamos expuestos es inmensa. A veces somos incapaces de realizar una selección eficaz de las noticias que recibimos, e incluso, recordamos las menos importantes o trascendentales.
De las noticias que nos muestran sabemos que han pasado una serie de filtros y se les ha dotado de un status según unos intereses acordados.
VII Congreso de periodismo
José Cervera (ex director del 20 Minutos y weblogger de el diario El Mundo) define a los periodistas como aquellos que deciden qué es o no noticia, sobre que debe pensar la sociedad, según sus propios intereses.
Defiende lo que él llama “periodismo ciudadano” por ser mas abierto, cercano a la sociedad y comenta que son los blogs la mejor forma de transmisión de esas noticias que quedan fuera del interés de unos pocos.
Por otro lado, Javier Monjas, director de Nuevo Digital, no termina de creer en aquello del periodismo ciudadano. Piensa que la información sigue siendo trabajo del periodista, lo único que éste en la actualidad se vale de una serie de medios tecnológicos que hacen más visible su trabajo.
El publico asistente al Congreso, estudiantes de periodismo, no estaban de acuerdo con Javier.
Tan solo como apoyo
Nosotros pensamos que la colaboración ciudadana es fundamental y necesaria pero que hay que utilizarla como un instrumento más para el periodista. En este punto, hay que diferenciar entre historia y discurso narrativo (Vicente Peña Timón Narrativa audiovisual. Investigaciones). Es decir, la historia seria el “qué” sucede. La suma total de los sucesos que van a ser contados. El discurso, por su parte sería el “cómo” esos acontecimientos van a ser contados. Creemos que en este trabajo pueden contribuir ambos campos: el ciudadano y el periodista. Sobre el primero cae la historia o “qué” y al segundo le toca el discurso o “cómo”.
A partir de aquí, podemos decir que en los blogs aparecen historias. Pero muchas carecen de las aplicaciones técnicas que las conviertan en noticias. Esto de los blogs no sabemos hasta que punto se puede denominar “periodismo”, el acceso a la red este cada vez mas abierto a gente con más o menos preparación y no creemos que los blogs sean el futuro de la información, pero es un gran apoyo para los periodistas de verdad.
Conclusión
En definitiva decir que eso del periodismo ciudadano es algo muy importante para dar a conocer información que tal vez sea imposible adquirir por parte de los periodistas. Sin embargo al fin y al cabo son los medios de comunicación los que dotan a la información de la relevancia que crean conveniente según sus intereses. En cuanto a los blogs, pienso que son junto con algunos medios de índole local o comarcal el único sitio donde la colaboración ciudadana se une al periodismo para informar. Eso si, no esperemos calidad en la emisión de esas informaciones a través de estos medios, cuyos medios técnicos y humanos dejan mucho que desear.
Son todas esas noticias que para algunos carecen de importancia las que quedan fuera de ese macrobotellón de información en el que vivimos y donde lo espectacular esta por encima de lo verdaderamente interesante.
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