¿El periodismo ha muerto?
Las nuevas tecnologías están cambiando la profesión y el concepto del periodista.
Según la RAE define al periodista como:
“Persona legalmente autorizada para ejercer el periodismo”
y además añade
“Persona PROFESIONALMENTE dedicada en un periódico o un medio audiovisual a tareas literarias o gráficas de información o de creación de opinión”.
El periodismo hoy
La capacidad de investigación desaparece cada día más. El periodista se ha encerrado entre cuatro paredes, la redacción de un periódico. Piensa que a través de la red puede encontrar todo lo necesario para llevar a cabo su trabajo. Ya no buscan salir al exterior, o ir al lugar de los hechos, preguntar a testigos lo ocurrido y ni tan siquiera a veces contrastar información.
El periodismo está decayendo en un mundo donde cualquiera puede ser periodista sin pasar por una facultad de periodismo o ni tan siquiera conocer unas nociones básicas de redacción o expresión literaria. Se intenta enmascarar el desánimo o desinterés con la expresión “Colaboración ciudadana”. Pero hasta que punto la tan nombrada colaboración ciudadana es cómplice de este desánimo periodístico.
Hoy en día no comprendemos el periodismo de la misma manera que podría hacerse hace cincuenta años. La gente normal de a pie consideran periodistas a todos los que aparecen en la “caja tonta” ofreciendo una opinión. Se está olvidando el concepto del periodista en la sociedad, de su función verdadera.
Un nuevo concepto de comunicación: el blog
Eva Domínguez, periodista de La Vanguardia, nos acerca el nuevo medio surgido a través de la Red, el blog. Palabra que aún no ha sido ni admitida por la RAE pero que ya circula como muchas otras. Tras leer el blog de Pablo Manzini donde habla de la importancia que un estudiante de comunicación y periodismo tenga un blog estamos de acuerdo en muchas de sus razones pero no llegamos a comprender por qué un periodista como Dan Gillmor decide dejar su trabajo como periodista y crea un experimento llamado Bayosphere, donde busca la colaboración ciudadana en el terreno periodístico. En un principio pensábamos que podría tratarse de una herramienta más para el periodismo a la hora de contrastar datos o incluso de obtener información de testigos. Pero al investigar sobre el experimento nos damos cuenta que lo que buscaba era periodistas aficionados locales. “Periodistas locales” que pensaba que le iba a resultar rentable económicamente.
El experimento fracasa según Gillmor por el poco interés ciudadano en colaborar, además de otras causas expuestas en su último blog. Gillmor comenta que el fallo ha podido ser la poca orientación hacia los voluntarios y en este punto nos tenemos que detener para preguntarnos ¿qué tipo de orientación es esa? ¿Cuatro años de carrera? ¿Unas pautas básicas de cómo escribir un artículo?. ¿Cuáles serían las normas de selección para conseguir que el trabajo de un voluntario sea el correcto? Demasiadas preguntas sin respuestas.
Nuevos experimentos en España
Existen dos medios a través de la Red que ya experimentas con la colaboración ciudadana. El primero es Diari Parlem, diario on line donde se basa su contenido en aportaciones de noticias u opiniones de los ciudadanos. El último recientemente que se ha apuntado es el diario El correo, donde a través de la sección Enlaces los lectores que deseen envían sus noticias y pueden llegar hasta publicarse en el edición impresa. Llegan a estimular al público ofreciendo en ocasiones premios.
Vemos como la “moda” del blog está entrando poco a poco en nuestro entorno y a una velocidad que nos provoca vértigo. Poseemos cantidades majestuosas de información. Un gran numero de opiniones, puntos de vistas, interpretaciones. Pero aquí surge la otra cuestión: ¿De toda la información recibida cual es la que se nos muestra? ¿Toda?
Con el nacimiento de este servicio al ciudadano surge a la par y por motivos puramente de respeto y ética la operación de clasificar esos datos. Por ejemplo, en El correo se filtra la información y eliminan solo aquella que pueda resultar ofensiva o vaya en contra de los derechos humanos. El resto se publica todo.
Por lo tanto tenemos un dato positivo sobre el nuevo medio. La democratización de los medios se extiende al periodismo desde la sociedad y a través de Internet.
Decir un dato más estos servicios está teniendo gran aceptación dentro de nuestro pais.
¿Periodista o Seleccionador de información?
Tenemos que tener en cuenta que todo este nuevo sistema de comunicación abierto a la población se difunde a través de la Red. El futuro de las ediciones impresas de los periódicos o diarios tiende a desaparecer aunque actualmente se mantiene a través de diferentes estrategias de marketing como pueden ser la venta de películas, regalos promocionales, colecciones, etc.
El futuro del periodismo se encuentra en las ediciones on line. Tiene a su favor diferentes puntos positivos: lo ecológico, al no utilizar papel; y la actualización de la información en cualquier momento. Entonces nos surgen los primeros temores. Si la colaboración ciudadana, muy útil para el periodista, es publicada, es decir, si las fuentes donde el periodista se alimenta para poder crear un articulo son expuestas el lector podrá comparar diferentes interpretaciones de la noticia de personas que solo son testigos directos o aficionados a la opinión crítica, ¿en que lugar quedará la noticia expuesta por el periodista profesional? Pensamos que no quedará en nada por que el periodista pasará a ser simplemente un clasificador de información de las fuentes.
Ya ha aparecido, a través de El sindicato de Periodistas de Gran Bretaña e Irlanda un código de conducta donde se establecen una serie de normas para asegurar la veracidad de la información recogida y el cuidado de la estética. Tras leer las normas vemos cada vez más claro que se está llegando a resumir toda una carrera profesional en diez puntos básicos. Se busca la información del ciudadano pero la bien tratada, además de procurar los derechos intelectuales del autor de esa fuente.
En conclusión apreciamos el carácter democrático con la posibilidad de que cualquier persona emita su opinión libremente dentro de un blog pero no tenemos claro por donde puede ir su expansión en un siglo donde la información es abundante y diversa y en una época de muchos cambios para el periodismo tradicional.
Por José María Vallejo Blanco
